Por la Internacional para la Revolucion Socialista.

Por la Internacional para la Revolución Socialista

No habrá revolución socialista sin la lucha por la Internacional, comunista, obrera y revolucionaria, y sin esa lucha ningún trotskista es completo, por más que se esfuerce por aplicar políticas encuadradas en el Programa de Transición y la Teoría de la Revolución Permanente en su país. Porque la Internacional ayuda a entender la situación mundial y a dar las respuestas adecuadas a los innumerables conflictos de la lucha de clases mundial, a desarrollar la teoría, a aplicar las tácticas, a corregirlas, etc., y a actuar como Estado Mayor en los ascensos, las crisis y las situaciones revolucionarias en el mundo. Y, sobre todo, para mantener vivo al marxismo como doctrina y teoría revolucionaria, fundamentalmente internacionalista. A su vez, es una herramienta de vida o muerte para la revolución mundial. Para que la future revolución, y el naciente Estado Obrero, se encuentre con una Internacional sólida, ya estructurada en la clase, y no en una suma de tendencias internacionales, sin acuerdos, que no podrá poner en pie direcciones de partidos revolucionarios a la altura de la tarea inminente de las revoluciones que socorran a ese Estado Obrero. Pero incluso previamente es determinante, porque sin ella ningún grupo se desarrollará en partido para la toma del poder, todo grupo aislado indefectiblemente degenerará.

De la IV Internacional a su disolución

La IV Internacional, fundada por Trotsky en 1938, no existe. Los trotskistas en la Segunda post-Guerra no resistieron al fortalecimiento del stalinismo que llegaba a exhibir el desarrollo de nuevos estados obreros (socialistas, decían éstos), y no sólo los que surgieron por la ocupación del Ejército Rojo, de la URSS, en Europa del Este, sino también los que surgieron de inmensas revoluciones como la China y la de Vietnam, y también la de Yugoslavia, de Corea del Norte y de Cuba. En ese marco, junto al boom económico y el desarrollo reformista del "estado benefactor", los trotskistas fueron expuestos a grandes presiones políticas y sociales, tanto en los organismos de la clase como en el movimiento de masas, donde se fortalecieron stalinistas y socialdemócratas, y en los países semi-coloniales los stalinistas y los nacionalismos burgueses. Situación que lo marginó, más aún que en la preguerra. Frente a esto, sus direcciones fueron desarrollando diferentes revisiones de su programa. Algunos hasta renegando de su mismo programa, como Michel Pablo -y posteriormente Ernest Mandel, heredero y reconfigurador del pablismo- que dirigiendo la IV Internacional le capitularon al stalinismo, y a todas las modas vanguardistas. Éstos son los enterradores; los máximos responsables del desbarranque de la IV Internacional.El Comité Internacional, surgido en 1953, fue el primero y el intento más importante de organizar al trotskismo principista para derrotar al pablismo, pero las concepciones nacional-trotskistas del SWP norteamericano - y el seguidismo a este partido que le hacía Nahuel Moreno- junto a las tendenciashacia el federalismo de Healy y Lambert, llevaron a que el Comité Internacional no se construyera como una Internacional a la altura de derrotar al sector de Pablo-Mandel, y también, más allá de errors circunstanciales, fueron desarrollando y cristalizando otros revisionismos que profundizaron sus desvíos.Posteriormente, los otros intentos reconstructores de la IV Internacional fueron de menor envergadura y de menor tiempo de vida, y estallaron o se transformaron en pequeñas federaciones, y más aún se abrieron las diferentes ramas del trotskismo. Para pegar otro salto, y de mayor adaptación a la democracia burguesa, tras la restauración capitalista en la URSS y los países del Este de Europa. Habiendo actualmente cinco tendencias internacionales de origen morenista, tres de origen grantista, tres espartaquistas, dos healystas y otros tantos casos. Los sectores, como Workers Power, que rompieron con la corriente de Cliff (capitalismo de estado, porque así consideraban éstos a la URSS y se negaba a defenderla frente al imperialismo) giraron en un comienzo, al principio de los años 80, hacia un trotskismo más principista, pero se autoproclamaron como los verdaderos trotskistas principistas -para ellos todos son centristas, y hasta es lo mismo Michel Pablo que los que se enfrentaron a las concepciones de éste- pero mientras se orientaban hacia una V Internacional, sin ningún aporte teórico significativo siquiera, estallaron y se fraccionaron en varias corrientes. A todo esto, el SU y el lambertismo saltaron directamente del revisionismo al reformismo. La IV Internacional no existe, y ninguna de las corrientes existentes que se reclama de su tradición se sitúa bajo el legado teórico-programático de la IV Internacional, y mucho menos busca defenderlo. Esto es así, más allá de que muchas corrientes hablen por la reconstrucción, el renacimiento, la reforjación o la refundación de la IV Internacional, no son principistas, ni buscan serlo, y en su mayoría no son genuinamente internacionalistas.Sólo será la conquista del poder por el partido revolucionario (leninistatrotskista), y su dirección revolucionaria internacionalista, la que esté a la altura política de poder reconstruir o refundar la IV Internacional.

El trotskismo y las diferentes organizaciones internacionales

Una Internacional centralista y democrática, heredera de la IV Internacional, funciona con organismos internacionales como son el Comité Ejecutivo Internacional y el Secretariado Internacional (y burós regionales), aparte del Congreso Mundial que es su máxima instancia. Y, en los períodos previos a los congresos, con grupos de opinión internacionales, tendencias internacionales y hasta fracciones internacionales, que no sólo cuestionan la orientación, como hacen las tendencias, sino también se plantean el cambio de la dirección de esa Internacional. Salvo la fracción internacional, porque ésta se da disciplina propia, los demás agrupamientos no discuten públicamente y se disuelven terminado el Congreso Mundial. La fracción seguramente no se disuelve por el tamaño de sus diferencias, y si no hubo problemas de principios, la dirección internacional deberá (debería) incluirlos proporcionalmente en el CEI.

• La federación internacional es otra forma de organización que ha surgido en el trotskismo de la inmediata Segunda post-Guerra. Se trata de acuerdos entre dos o tres partidos madres o guías, y unos cuantos grupos que pueden tener, o no, vínculos con estas tendencias internacionales al estar unidos a algunos de esos partidos madres. Ese fue el caso del Comité Internacional que al no construir Internacional de hecho se transformó en una federación centralizada alrededor del status quo entre el partido de Gerry Healy de Gran Bretaña y el de Pierre Lambert de Francia, durante casi toda la década del 60. También el CORCI, de los años 70, unificación entre el lambertismo, el POR boliviano y el PO argentino; y posteriormente la TCI formada por estos últimos, o la actual CRCI -Coordinadora para la Refundación de la Cuarta Internacional- entre el PO (de origen Lora-lambertista), el PCT italiano (de origen mandelista) y el PRT griego (de origen healysta) donde, cada mono en su rama, colabora, pero no se mete en la discusión de los otros partidos, ni critica sus posturas o políticas. Y, a lo sumo, hacen conferencias internacionales y se manejan por consensos sin ir a fondo en las discusiones, acumulando así diferencias que no encuentran canal orgánico para ser debidamente abordadas, ni que el organismo internacional tenga una postura definida.

• Otras formas de organización internacional que han surgido en el trotskismo de la Segunda post-Guerra son las tendencias internacionales, las que no construyen internacional con los organismos correspondientes. Éstas pueden surgir de la ruptura de una Internacional o de otra tendencia internacional, y funcionar tras el liderazgo de un partido madre o guía, como el PTS en la Fracción Trotskista o Lutte Ouvrière de la Unión Comunista Internacional. El primero surge de una ruptura con la LIT-CI, a finales de los 80, como tendencia internacional, y LO es una vieja ruptura francesa de la IV Internacional, en vida de Trotsky, que en la Segunda post-Guerra construyó, o sumó, algunos otros pocos grupos internacionales. Estas tendencias internacionales no tienen organismos internacionales, a lo sumo hacen conferencias mundiales o regionales con los grupos que son seguidores del partido madre o guía, el que impone, prácticamente, sin debates importantes y orgánicos, sus concepciones por el peso, el prestigio y la confianza que sobre estos tienen.

• Por último, tenemos la posición más extrema del nacional-trotskismo; los partidos o grupos nacionales que -esforzándose incluso por ser principistas en gran número de cuestiones- con infinidad de pretextos, no buscan construir organización internacional, a lo sumo algunos tienen vínculos internacionales, e intercambian posiciones o algún artículo para sus prensas, pero nada más.

Del reagrupamiento de los revolucionarios a la Internacional

En este contexto internacional, de crisis cada vez más profunda del capitalismo imperialista y, al mismo tiempo, de una caída en el nivel de laconciencia política de clase del proletariado, junto a la profundización de la crisis de dirección revolucionaria del proletariado mundial, es que se hace imprescindible que los grupos resistentes, o sea, los grupos que se encuentran bajo el legado teórico-programático de la IV Internacional, se reagrupen.Indudablemente que, para un reagrupamiento de esas características, no se puede exigir estar de acuerdo en todo. Con que se esté de acuerdo en los principios fundamentales es más que suficiente. Por ejemplo, si se nos preguntara a nosotros, la LCT, si el entrismo en el laborismo en Gran Bretaña en 1948, o la política del POR en la revolución boliviana en 1952, o el entrismo del POR argentino en la rama sindical del Partido Justicialista, o el apoyo al MNA en Argelia realizado por el CI, o la orientación guerrillera del SU, o el apoyo al gobierno -en el exilio- del General Torres en Bolivia en 1971/72 del POR boliviano y del PO argentino, o cómo fue levantada y llevada adelante la consigna de Asamblea Constituyente en Perú en 1978, por las diferentes ramas del SU y el CORCI, o si fue correcto levantar la consigna de la Asamblea Constituyente para Polonia en 1980, o el apoyo a Mitterrand en las elecciones francesas de 1980, y a su gobierno, frente a la caracterización de una guerra civil en germen, o la teorización de la revolución democrática de Moreno-LIT-CI, o el apoyo a algún ala de la burocracia restauracionista en la URSS o los países del Este de Europa. A todo esto, responderíamos categóricamente que no, que ninguna de esas cuestiones fueron respuestas políticas correctas, y muchas de esas respuestas fueron capituladoras. Pero no nos podríamos negar a construir, con alguna organización que, proviniendo de nuestra tradición o de otras, no haya llegado todavía al cien por cien de nuestra interpretación, y a la misma valoración de estos u otros hechos históricos a la que llegamos nosotros. Hay que ver cuáles de estas cuestiones son de principio y cuáles no. Lo importante son las cuestiones de principio y la respuesta a los procesos contemporáneos más importantes de la lucha de clases, y en ese marco; el programa, o sea: la comprensión común de los acontecimientos y tareas. Eso es lo que da el marco para poder proyectarnos hacia adelante y para discutir las diferentes interpretaciones históricas, al revés no se va a ningún lado, a menos que perder el tiempo o hacer gala de sectarismo, sea algún lado.En relación a las diferentes tradiciones a algunos le caerá mejor Lambert que Moreno, a otros Grant que Healy, o Lora que Altamira y a otros Varga que Just, y viceversa en todos los casos, pero hoy nada de eso es importante.

Lo realmente importante es defender el legado teórico-programático de la IV Internacional y construir la Internacional sobre sanos criterios y bases marxistas revolucionarias, proyectándola hacia adelante. Sólo los nuevos combates forjarán una cohesión ideológica-doctrinal y por tanto una nueva tradición e identidad partidaria internacional.El CO-ICOR es un reagrupamiento de grupos trotskistas principistas nacionales, de diferentes tradiciones, que, por ser internacionalistas, buscan construir una Internacional centralista y democrática, que efectivamente esté bajo el legado teórico y programático de la IV Internacional, no sólo en sus concepciones principistas, sino también porque busca no caer en la tendencia internacional de partido guía, ni en el federalismo de los consensos nacional-trotskistas.

Ciertamente que, siendo unos pocos grupos bolcheviques, y pequeños, no podremos tener una Internacional con sus organismos correspondientes como quisiéramos, y se seguirá siendo un organismo internacional que lucha para convertirse en fracción internacional sólida, dándonos los mecanismos para combatir la cristalización de la concepción de partido guía, y huyéndole como a la peste a cualquier forma de federalismo.

Sólo un reagrupamiento de grupos revolucionarios, bajo criterios principistas y genuinamente internacionalista, nos permitirá pegar un posterior salto, en tanto estemos tanto teórica como subjetivamente preparados para las tareas futuras. Y eso se logra, no sólo defendiendo los principios políticos fundamentales, sino también batallando por un rearme teórico-programático de cara a los problemas de nuestro tiempo, tarea ésta que no la puede realizar uno, ni dos pequeños grupos, sino que es una tarea de elaboración colectiva.

Se hace necesario acordar ciertos criterios y normas que defiendan el reagrupamiento y proyecten al colectivo

Para la construcción del CO-ICOR los grupos adherentes -incluso dos o tres que conformen una pequeña tendencia internacional- deben adherir a los puntos de las bases políticas de principios del Llamamiento. Por supuesto que éstas pueden ser puestas en discusión, y mejoradas, por los grupos que busquen sumarse. Pero una vez adherido, para seguir siendo parte del COICOR -o del nombre que asuma el reagrupamiento- hay que disciplinarse a esas bases.

• Todo grupo adherente debe enmarcarse en las bases del Llamamiento y, si tuviera diferencias, explicitarlas. Es el colectivo el que analiza si dichas diferencias son de primer orden o secundarias.

• Todo grupo adherente debe pasar su prensa a los otros grupos del Comité Organizador. Aquel compañero o grupo que, por pequeño, no pudiera sacar una prensa ni cada 3 meses, deberá abrir un blog y tenerlo actualizado con artículos, volantes o declaraciones internacionales y otros materiales de dicho grupo. Si no edita prensa y no mantiene actualizado el blog será considerado un grupo simpatizante.

• Todo grupo adherente puede aplicar la táctica nacional que considere más conveniente, pero al mismo tiempo no puede negarse a la discusión si algún otro grupo se la requiriere.

• En tanto que los miembros adherentes se mantengan en el marco de las bases de principios del Llamamiento internacional, la discusión será interna, pero si un compañero, grupo o corriente interna comienza a desarrollar concepciones diferentes (que tienen por base una revisión teórica que no fue discutida y acordada previamente, como fue el Llamamiento u otro documento) se pone, de hecho, en situación de fracción y habilita la discusión pública internacional. Discusión ya no de un grupo contra otro grupo, sinodel colectivo contra ese sector revisionista, pero no es expulsado del organismo, algo que sólo puede realizar una conferencia con los 2/3 de los votos, y si transgrede los principios, y no por diferencias políticas.

• Todo grupo adherente debe concurrir a los eventos internacionales que se voten, por mayoría simple, a realizar, tales como conferencias u otras reuniones internacionales. Siendo ideal una reunión de estas características cada dos años.

• Todo grupo adherente deberá cotizar un 25 por ciento del ingreso total mensual del grupo. Dinero que el mismo grupo guardará y que será destinado a actividades internacionales, como el costo de los viajes a dichas conferencias; un 20 por ciento para ese mismo grupo y un 5 por ciento para la organización del evento y para la ayuda a grupos en situación económica muy difícil.

▪ Todo grupo adherente, en tanto cumpla con los requisitos, tiene voz y voto en el colectivo para decidir sobre la orientación de las declaraciones y en las conferencias internacionales. Y en los países que tuvieran más de un grupo será la conferencia cada dos años la que fije quién tiene voto pleno y quién consultivo. Y la conferencia trabajará también en función de la fusión de los grupos nacionales.

▪ Todo grupo adherente designará uno o dos compañeros responsables para escribir declaraciones, hacer seguimiento de las declaraciones que estén escribiendo otros, y aportes a las mismas. Esos compañeros, al haber sido designados por los grupos, están facultados para resolver si tal caracterización y orientación es la que corresponde al proceso en cuestión. Si una mayoría está a favor de una posición, caracterización u orientación determinada será ella la que escriba la declaración, aunque en un comienzo haya empezado a ser redactada por la minoría.

▪ Todo grupo adherente debe publicar en su periódico o blog las declaraciones, comparta su contenido o no. En el caso de que un grupo, siempre y cuando sea del país en cuestión, no la comparta podrá escribir un artículo, que no supere el 20 por ciento de la declaración, y hacerlo público junto a la declaración en su prensa o blog. Respetando así la posición del todo y manifestando el grupo su diferencia que le ataña directamente a la política que está orientando. Obviamente que esa situación podrá abrir o no un debate sobre el tema, todo depende del tamaño de las diferencias en cuestión.Claro está que no se trata de reglamentar todo, sino de tener criterios básicos que batallen contra el consenso federativo, defendiendo las conquistas políticas organizativas logradas, e impulsando al reagrupamiento hacia adelante. Por ejemplo, es muy probable que el desarrollo del colectivo haga necesario un boletín de debate interno y que éste se edite cada tres meses traducido al menos a tres idiomas, y también, si fuesen muchos los grupos que conforman el colectivo, se haría necesario que se vote en una Conferencia, un buró de no más de 5 miembros, y no más de uno por grupo, para las tareas asignadas. Porque siempre las formas organizativas corresponden a las necesidades políticas. Lo que nunca debemos olvidar son los dos objetivos: la lucha por la construcción del partido en la clase para la conquista del poder y la lucha por la Internacional centralista y democrática.Por otra parte, que se batalle contra la concepción de partido madre, o guía, no significa que ningún partido deba ponerse a la vanguardia del reagrupamiento e impulsar el colectivo. Es lógico y necesario que eso ocurra, así como que en otro momento pueda ser otro grupo o partido. Lo realmente importante es que se sea centralista y democrático y que no se cristalicen criterios político-organizativos de partido guía, ni el impasse federativo.

No hay opciones, o se construye Internacional o se deja de ser trotskista principista y se aleja la posibilidad de resolver la crisis de dirección revolucionaria del proletariado

El hecho de ser pequeños grupos no nos tiene que inhibir de batallar por la Internacional. Más aún, lejos de pensar que la tarea es inmensa e imposible, más enfocados debemos estar en esa tarea puesto que sin esa proyección desapareceremos o degeneraremos en concepciones centristas nacionaltrotskistas, o cristalizaremos nuevas concepciones revisionistas.

Trotsky decía, polemizando con la Leninbund alemana a principios de los '30: "Quienes creen que la Izquierda Internacional se estructurará algún día como mera suma de grupos nacionales, y que por lo tanto la unificación internacional puede postergarse por tiempo indeterminado hasta tanto los grupos nacionales se "hagan fuertes", atribuyen al factor internacional una importancia secundaria y por eso mismo se lanzan por la senda del oportunismo nacional.""Es innegable que cada país posee sus propias peculiaridades y que éstas revisten gran importancia; pero en nuestra época estas peculiaridades no se pueden analizar y aprovechar de manera revolucionaria si no es con un enfoque internacionalista. Por otra parte, sólo una organización internacional puede ser la portadora de una ideología internacional.""¿Se puede creer seriamente que grupos nacionales de la oposición aislados, divididos entre sí y abandonados a sus propios recursos pueden ser capaces de encontrar por sí solos el camino correcto? No, esta línea conduce inexorablemente a la degeneración nacional, al sectarismo y a la ruina. Las tareas que tiene planteada la Oposición Internacional son tremendamente difíciles. Sólo si se vinculan indisolublemente, sólo si elaboran en forma conjunta las respuestas a los problemas planteados, si elaboran su programa internacional, si verifican mutuamente sus respectivas tácticas, en fin, solo si se unifican en un organismo internacional, los grupos nacionales de la Oposición podrán realizar su tarea histórica".

Si eso era así en la década del 30, en vida de Trotsky, mucho más es necesaria hoy la unidad de partidos o grupos trotskistas principistas, cuando no existe un referente marxista internacional ni con la autoridad política, ni con la capacidad de Trotsky.

Liga Comunista de los Trabajadores

29-05-2017

Pela Internacional para a Revolução Socialista

Não haverá revolução socialista sem a luta pela comunista internacional, trabalhadores e revolucionário, e sem que lutar contra qualquer trotskista está completo, embora se esforça para implementar políticas enquadradas no Programa de Transição e da teoria da revolução permanente em seu país . Porque o Internacional ajuda a entender a situação do mundo e dar o direito aos inúmeros conflitos na luta de classe mundial, para desenvolver a teoria, para aplicar as táticas, para corrigir, etc. respostas, e agir como funcionários em promoções, as crises e as situações revolucionárias no mundo. E, acima de tudo, manter o marxismo vivo como doutrina e teoria revolucionária, fundamentalmente internacionalista. Por sua vez, é uma ferramenta de vida e morte para a revolução mundial. Para a revolução futuro e Estado operário aumento atende um sólido International, já estruturada em sala de aula, e não uma soma de tendências internacionais sem acordos que não pode colocar-se endereços de partidos revolucionários de viver de acordo da tarefa iminente das revoluções que ajudam este Estado dos Trabalhadores. Mas mesmo antes, é decisivo, porque sem ele nenhum grupo se tornará um partido para a tomada do poder, qualquer grupo isolado degenerará inevitavelmente.

Da IV Internacional à sua dissolução

A Quarta Internacional, fundada por Trotsky em 1938, não existe. Trotskistas no segundo pós-guerra, não resistiu ao fortalecimento do stalinismo, que veio a apresentar o desenvolvimento de novos Estados operários (socialistas disseram), e não apenas aqueles que surgiu a partir da ocupação do Exército Vermelho da União Soviética na Europa Leste, mas também aqueles que emergiram de imensas revoluções como China e Vietnã, e também da Iugoslávia, Coréia do Norte e Cuba. Neste contexto, ao lado de boom econômico eo desenvolvimento reformista do "welfare state", os trotskistas foram expostos a grandes pressões políticas e sociais, as duas agências da classe e do movimento de massas, onde foram reforçados stalinistas e social-democratas, e nos países semicoloniais os stalinistas e nacionalismos burgueses. Situação que o marginalizou, ainda mais do que no período pré-guerra. Diante disso, seus endereços desenvolveram diferentes revisões de seu programa. Alguns até renegando o mesmo programa que Michel Pablo tarde e Ernest Mandel, herdeiro e Reconfigurator o pablismo- que dirige a IV Internacional foi capitulou ao stalinismo, e todas as modas vanguardistas. Estes são os coveiros; desbarranque os chefes do Comitê Internacional internacional.El o IV surgiu em 1953, foi o primeiro e mais importante tentativa de organizar o trotskismo princípios para o pablismo derrota, mas as concepções nacionais trotskista norte-americano SWP - e tailing o partido que fez dele Nahuel Moreno com o federalismo tendenciashacia Healy e Lambert, levou o Comitê Internacional não construído como uma Internacional até derrotar setor Paul-Mandel e além erros circunstancial estavam desenvolvendo e cristalizar outros revisionismos que aprofundaram sua desvíos.Posteriormente, outros rebuilders tentativas da Quarta Internacional estavam vida menor e mais curto, e quebrou ou se tornaram federações menores, e até mesmo abriu o diferente ramos do trotskismo. Para dar outro salto, e de maior adaptação à democracia burguesa, após a restauração capitalista nos países da URSS e do Leste Europeu. Atualmente, existem cinco tendências internacionais de origem morenista, três de origem Grantist, três Spartacists, dois Healyst e muitos outros casos. Os setores, como o Workers Power, que rompeu com a corrente de Cliff (capitalismo de estado, porque consideravam a URSS e se recusaram a defendê-la contra o imperialismo), voltaram-se no início dos anos 80 rumo a um trotskismo. mais de princípio, mas proclamou-se como os verdadeiros trotskistas de princípios -para todos eles são centristas, e até mesmo Michel Paul é o mesmo que aquelas concepções enfrentados de this- mas ao mesmo tempo orientado para a V Internacional, sem qualquer contribuição teórica significativa até mesmo, eles explodiram e se dividiram em vários fluxos. Para tudo isso, o SU e lambertismo saltou diretamente do revisionismo para reformismo. A Quarta Internacional não existe, e nenhuma das correntes existentes reivindicadas a partir de sua tradição é colocada sob o legado teórico-programático da Quarta Internacional, muito menos buscando defendê-la. Isto é assim, além de muitas correntes falarem pela reconstrução, renascimento, reforma ou refundação da Quarta Internacional, não são principistas, nem procuram ser, e a maioria não é genuinamente internacionalista. poder do partido revolucionário (leninista-trotskista) e sua liderança revolucionária internacionalista, que está no nível político de poder reconstruir ou re-fundar a Quarta Internacional.

Do reagrupamento dos revolucionários ao internacional

Neste contexto internacional do aprofundamento da crise do capitalismo imperialista e, ao mesmo tempo, uma queda no nível de classe proletária laconciencia política, juntamente com o aprofundamento da crise da direção revolucionária do proletariado mundial, é que é essencial que os grupos resistentes, grupos ou seja, que estão sob o legado teórico e programático da Quarta Internacional, é reagrupen.Indudablemente que para um reagrupamento destas características não pode ser obrigado a concordar em tudo. Concordar com os princípios fundamentais é mais que suficiente. Por exemplo, se tivéssemos de nos perguntar, o LCT se o entrismo no Partido Trabalhista na Grã-Bretanha em 1948, ou a política do POR na revolução boliviana em 1952, ou entrismo POR argentino ramo união do Partido Justicialista ou suporte para o MNA na Argélia pela CI, ou SU Orientação de guerrilha ou de apoio para o governo no exílio do general Torres na Bolívia em 1971-1972 pOR boliviano e PO argentino, ou como foi levantado e transportado o slogan da Assembléia Constituinte no Peru em 1978, pelos diferentes ramos da SU e Corci, ou se era certo para elevar o slogan da Assembléia Constituinte para a Polônia em 1980, ou suporte para Mitterrand nas eleições francesas 1980 e seu governo, contra a caracterização de uma guerra civil no germe, ou teorizar revolução democrática Moreno-LIT, ou apoiar uma ala da burocracia restauracionista na URSS e os países do Leste Europa A tudo isso, nós responderíamos categoricamente que não, que nenhuma dessas questões eram respostas políticas corretas, e muitas dessas respostas eram capituladoras. Mas não podemos nos recusar a construir, com alguma organização que, vindo de nossa tradição ou de outros, ainda não alcançou cem por cento de nossa interpretação, e a mesma avaliação desses ou de outros eventos históricos aos quais chegamos. Você tem que ver quais destas questões são de princípio e quais não são. O que importa são as questões de princípio e a resposta aos processos contemporâneos mais importantes da luta de classes, e nesse contexto; o programa, isto é: o entendimento comum de eventos e tarefas. Isso é o que dá a estrutura para poder projetar para frente e discutir as diferentes interpretações históricas, o oposto não vai a lugar algum, a menos que você perca tempo ou mostre sectarismo, esteja em algum lugar. tradições alguns vão cair melhor Lambert que Moreno, outros Grant que Healy, ou Lora que Altamira e outros Varga que Just, e vice-versa em todos os casos, mas hoje nada disso é importante.

O que é realmente importante é defender o legado teórico-programático da Quarta Internacional e construir a Internacional sobre critérios sólidos e bases marxistas revolucionárias, projetando-a para a frente. Apenas novos combates forjar uma coesão ideológica-doutrinário e, portanto, uma nova tradição e festa identidade internacional.El CO-ICOR é um agrupamento de principistas nacionais grupos trotskistas, diferentes tradições, que, sendo internacionalistas buscam construir uma Internacional centralista e democrático, que é efetivamente sob o legado teórico e programático da Quarta Internacional, não apenas em suas concepções de princípio, mas também porque procura não cair na tendência internacional de partido dirigente, ou o federalismo consenso nacional-trotskista.

Certamente, sendo alguns grupos bolcheviques e pequeno, não podemos ter uma internacional com os correspondentes como gostaríamos organismos, e continuará a ser uma organização internacional lutando para se tornar fração internacional forte, dando-nos os mecanismos de combate à cristalização de concepção do líder do partido, e fugindo como a peste para qualquer forma de federalismo.

Somente o reagrupamento de grupos revolucionários, sob critérios principistas e genuinamente internacionalistas, nos permitirá dar mais um salto, contanto que sejamos preparados teoricamente e subjetivamente para tarefas futuras. E isso é conseguido, não só defender os princípios políticos fundamentais, mas também lutando para um rearmamento teórica e programática enfrentar os problemas do nosso tempo, uma tarefa que ela não pode fazer um ou dois pequenos grupos, mas é uma tarefa de elaboração coletiva.

É necessário concordar com certos critérios e normas que defendem o reagrupamento e o projeto ao coletivo.

Para a construção do CO-ICOR, os grupos aderentes - até dois ou três que conformam uma pequena tendência internacional - devem aderir aos pontos das bases políticas dos princípios do Apelo. É claro que isso pode ser discutido e aprimorado por grupos que desejam participar. Mas uma vez aderido, para permanecer parte da COICOR - ou do nome que supõe o reagrupamento - é preciso disciplinar essas bases.

• Todos os grupos aderentes devem ser enquadrados na base do Recurso e, se houver diferenças, torná-los explícitos. É o coletivo que analisa se essas diferenças são de primeira ordem ou secundárias.

• Todos os grupos aderentes devem passar sua imprensa para os outros grupos do Comitê Organizador. Aquele parceiro ou grupo que, quando criança, não pode ter uma imprensa ou a cada 3 meses, deve abrir um blog e atualizá-lo com artigos, panfletos ou declarações internacionais e outros materiais desse grupo. Se você não publicar a imprensa e não mantiver o blog atualizado, será considerado um grupo simpático.

• Qualquer grupo aderente pode aplicar a tática nacional que considere mais conveniente, mas ao mesmo tempo não pode se recusar a ser discutida se algum outro grupo assim o exigir.

• Enquanto os membros aderentes permanecerem dentro da estrutura dos princípios do Apelo Internacional, a discussão será interna, mas se um parceiro, grupo ou fluxo interno começar a desenvolver concepções diferentes (com base em uma revisão teórica que não foi discutido e previamente acordado, como foi a Chamada ou outro documento) é colocado, de fato, em uma situação fracionária e possibilita a discussão pública internacional. Discussão não mais de um grupo contra outro grupo, mas do coletivo contra aquele setor revisionista, mas não é expulso do organismo, algo que só pode realizar uma conferência com 2/3 dos votos, e se transgride os princípios, e não por diferenças políticas

• Todos os grupos aderentes devem participar de eventos internacionais que são votados, por maioria simples, a serem realizados, como conferências ou outras reuniões internacionais. Idealmente, uma reunião dessas características a cada dois anos.

• Todos os grupos aderentes devem contribuir com 25% da renda mensal total do grupo. Dinheiro que o mesmo grupo manterá e que será destinado a atividades internacionais, como o custo das viagens a essas conferências; 20 por cento para o mesmo grupo e 5 por cento para a organização do evento e para a ajuda de grupos em uma situação econômica muito difícil.

▪ Qualquer grupo aderente, desde que cumpra os requisitos, tenha voz e vote no coletivo para decidir sobre a orientação das declarações e em conferências internacionais. E em países que têm mais de um grupo, será a conferência a cada dois anos que estabelece quem tem voto integral e quem é conselheiro. E a conferência também trabalhará na fusão de grupos nacionais.

▪ Cada grupo aderente indicará um ou dois colegas responsáveis ​​para redigir declarações, acompanhar as declarações que outras pessoas estão escrevendo e contribuições para elas. Estes parceiros, tendo sido nomeados pelos grupos, têm o direito de decidir se tal caracterização e orientação correspondem ao processo em questão. Se a maioria é a favor de uma determinada posição, caracterização ou orientação, será ela quem escreve a declaração, mesmo que no começo ela tenha começado a ser escrita pela minoria.

▪ Qualquer grupo aderente deve publicar as declarações em seu jornal ou blog, compartilhar seu conteúdo ou não. No caso de um grupo, contanto que seja do país em questão, não o compartilhe, você pode escrever um artigo, que não exceda 20% da declaração, e torná-lo público com a declaração em sua imprensa ou blog. Respeitando a posição do todo e expressando ao grupo sua diferença que diz respeito diretamente à política que está guiando. Obviamente que esta situação pode ou não abrir um debate sobre a questão, tudo depende do tamanho das diferenças em questão.É claro que não se trata de regular tudo, mas de ter critérios básicos que combatem o consenso federativo, defendendo conquistas políticas realizações organizacionais e incentivo ao reagrupamento Por exemplo, é muito provável que o desenvolvimento do coletivo exija um boletim de debate interno e que seja publicado a cada três meses traduzido em pelo menos três idiomas, e também, se houvesse muitos grupos que compõem o coletivo, seria necessário que votar em uma Conferência, um escritório de no máximo 5 membros, e não mais do que um por grupo, para tarefas designadas. Porque sempre as formas organizacionais correspondem às necessidades políticas. O que nunca devemos esquecer são os dois objetivos: a luta pela construção do partido em sala de aula para a conquista do poder ea luta pela centralista Internacional e democrática.Por outro lado, que Batalle contra o conceito de partido mãe, ou guia, não significa que nenhuma das partes deve estar na vanguarda do reagrupamento e promover o coletivo. É lógico e necessário que isso aconteça, assim como em outro momento poderia ser outro grupo ou partido. A coisa realmente importante é que é centralista e democrática e que os critérios político-organizacionais do partido no poder não são cristalizados, nem o impasse da federação.

Não há opções, ou a Internacional é construída ou deixa de ser um trotskista principista e a possibilidade de resolver a crise da liderança revolucionária do proletariado.

O fato de sermos pequenos grupos não tem que nos inibir de lutar pela Internacional. Além disso, longe de pensar que a tarefa é imensa e impossível, devemos ser mais focado nessa tarefa porque sem essa projeção desaparecer ou degenerar em nacionaltrotskistas concepções centristas, ou concepções cristalizaremos novos revisionistas.

Trotsky disse, argumentando com o alemão Leninbund no início dos anos 30: "Aqueles que acreditam que o internacional deixou um dia ser estruturado como mera soma de grupos nacionais e, portanto, a unificação internacional pode ser adiada indefinidamente até que os grupos nacional "fará forte", atribuída ao fator internacional de importância secundária e é por isso arremessado para baixo o caminho do oportunismo nacional "" é inegável que cada país tem suas peculiaridades e estão tomando grande importância ,. mas no nosso tempo, estes peculiaridades não podem ser analisados ​​e tirar proveito de forma revolucionária se não uma abordagem internacionalista. por outro lado, apenas uma organização internacional pode ser o portador de uma ideologia internacional. "" você pode acreditar seriamente que grupos nacionais na oposição isolado, divididos entre si e deixados a seus próprios recursos podem encontrar por conta própria É o caminho certo? Não, essa linha leva inexoravelmente à degeneração nacional, ao sectarismo e à ruína. As tarefas colocadas pela Oposição Internacional são tremendamente difíceis. Só se ligada indissoluvelmente somente se desenvolvido em conjunto respostas aos problemas, se desenvolveu o seu programa internacional, se verificou mutuamente suas táticas, finalmente, apenas se unem em uma organização internacional, grupos de oposição nacionais eles serão capazes de realizar sua tarefa histórica ".

Se isso era verdade na década de 30, na vida de Trotsky, é necessário muito mais unidade hoje partidos ou grupos de princípios trotskistas quando não há nenhuma autoridade marxista internacional nem político, nem a capacidade de Trotsky.